Con el paro nacional de la CGT y las protestas de algunos sindicatos frente al Congreso como telón de fondo, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno Nacional. La votación fue pasada la medianoche. Todavía no está sancionada.
Con 135 votos a favor y 115 negativos en la votación general, el oficialismo aprobó la iniciativa luego de una sesión maratónica que tuvo de todo. Para lograrlo tuvo que modificar el texto de la reforma laboral por lo que ahora debe volver al Senado para su sanción definitiva.
Tras la media sanción lograda en el Senado, el oficialismo selló el quórum en Diputados con un número de 130 legisladores, uno más que el mínimo requerido para deliberar y buscará dejar la norma a tiro de su sanción (con el retiro del artículo 44 del recorte de licencias médicas el cambio deberá ser avalado por la Cámara alta).
Al poder abrir la sesión, el gobierno nacional ya se encaminó a la sanción de la norma y por ello el centro de la atención estuvo en quiénes bajaron a sentarse en sus bancas, independientemente de la postura que luego tomaron en el debate.
El Plan de Labor propuesto por el oficialismo desató un escándalo en el recinto
En el inicio del debate, se aprobó el plan de Labor propuesto por el oficialismo tras una discutida votación que desató un escándalo por la protesta airada de la oposición.
Ante los reproches enardecidos de parte de la bancada de Unión por la Patria y de la izquierda por el método de votación, ya que afirmaron que se cercenaba el derecho a expresarse a todos los diputados que quisieran hacerlo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, indicó que “más de 140 diputados en el recinto votaron a favor”.
En ese marco, la diputada nacional de Unión por la Patria Cecilia Moreau cuestionó duramente al presidente de la Cámara de Diputados y le dijo que “está pasándose de vivo”.
En medio de insultos, e interrupciones finalmente Fuerza Patria accedió a votar una reconsideración para la que necesitaba 2/3 de los votos pero resultó negativa.
Desde la oposición, Unión por la Patria apuntó contra los gobernadores peronistas que le facilitaron el quorúm al oficialismo: “A esta ley también la está atravesando una Banelco pero a la luz del día, son las cajas de los gobernadores” denunció Vanesa Siley.
“Hago responsables a esos gobernadores por la quita derechos más fenomenal que va a tener el pueblo argentino de aprobarse esta norma” insistió.
Minutos antes, el diputado Horacio Pietragalla Corti pidió una interrupción para quejarse por el recorte de la lista de oradores a solo 40 diputados y sorprendió al dejarle en el estrado unas cadenas al presidente de la Cámara, Martín Menem: “Entendemos que esta norma nos retrotrae a la esclavitud” lanzó.
Uno de los momentos más álgidos del debate fue la intervención de Pablo Outes, diputado de Salta que responde a Sáenz y que votó a favor de la reforma laboral. “El modelo de reforma que se está actualizando sí sirve para las provincias del interior. Muchos compañeros no conocen el interior” justificó.
En el cierre de su intervención reconoció que “el modelo de Milei está fracasando” y pidió “no solo legislación laboral, necesitamos energía, infraestructura y universidades” dijo lo que generó un fuerte rechazo de legisladores de Unión por la Patria.


