Las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados avanzaron con el dictamen de mayoría del proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, en un escenario de fuerte tensión política y sindical. La iniciativa, que reunió 44 firmas, será tratada en el recinto hoy desde las 14, en paralelo con el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la propuesta oficial.
El oficialismo introdujo modificaciones de último momento para garantizar apoyos y destrabar el debate. El jefe del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara baja, Gabriel Bornoroni, confirmó que se retirará el artículo 44 del proyecto, que proponía cambios en el régimen de licencias por enfermedad. La decisión se tomó tras negociaciones con distintos bloques políticos y sectores dialoguistas que habían manifestado su rechazo a ese punto.
La polémica se centraba en la posibilidad de que trabajadores que sufran enfermedades o accidentes no laborales percibieran entre el 50% y el 75% del salario tras determinado período de licencia, según tuvieran o no cargas familiares. La falta de diferenciación clara entre patologías graves y leves generó cuestionamientos tanto de la oposición como de aliados del Gobierno, que advirtieron sobre un eventual recorte de derechos laborales.
Con la eliminación de ese artículo, el proyecto mantendría vigente el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. El oficialismo busca así asegurar el quórum y avanzar con la aprobación de la iniciativa, que luego deberá continuar su trámite parlamentario en el Senado.
Cambios estructurales en el régimen laboral
El proyecto propone modificaciones sustanciales al régimen laboral vigente. Entre los principales puntos, introduce cambios en el cálculo de las indemnizaciones por despido, que dejarían de contemplar el aguinaldo y el plus vacacional, además de establecer un tope de actualización basado en el Índice de Precios al Consumidor más un 3% anual para las indemnizaciones fijadas en juicios laborales.
También contempla la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con aportes del empleador sobre el salario del trabajador, destinado a cubrir costos de despidos mediante una cuenta especial. Según críticos de la iniciativa, esta medida implicaría una transferencia de recursos desde el sistema de seguridad social hacia el sector empresario.
La reforma además habilita la implementación de un banco de horas para compensar horas extras, permite el fraccionamiento de las vacaciones en períodos de una semana y establece que el empleador deberá garantizar su otorgamiento en verano al menos una vez cada tres años.
Otros aspectos del proyecto incluyen modificaciones en el régimen de trabajo en plataformas digitales, la obligación de contratar seguros médicos para repartidores, sin precisar quién asumirá el costo, y cambios en la regulación del teletrabajo.
Rechazo sindical y advertencias de la CGT
El debate parlamentario se desarrolla en un clima de fuerte confrontación con el movimiento obrero. Dirigentes de la CGT participaron del plenario de comisiones para expresar su rechazo al proyecto y reclamaron mayor tiempo de discusión.
El dirigente sindical Octavio Argüello advirtió a los legisladores que quienes den quórum para tratar la iniciativa estarán “traicionando al pueblo trabajador”, mientras que otros representantes gremiales aseguraron que la central obrera no resignará derechos y anticiparon medidas judiciales si la norma es aprobada.
Desde el sindicalismo también cuestionaron la reducción de aportes patronales y la creación del FAL, al considerar que implicaría una transferencia millonaria de recursos hacia el sector empleador y un debilitamiento de las organizaciones gremiales.
Desde el bloque de Unión por la Patria, el diputado Sergio Palazzo sostuvo que el proyecto “no tiene una sola línea que favorezca a los trabajadores” y lo calificó como una de las reformas laborales más regresivas de las últimas décadas, al advertir que debilita la negociación colectiva y reduce derechos laborales.
En contraposición, sectores empresariales respaldaron la iniciativa. El presidente del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), Santiago Mignone, defendió el proyecto al considerar que busca mejorar la competitividad y adecuar las relaciones laborales a los cambios del mercado global.
Una sesión clave en medio del paro
El tratamiento en el recinto coincidirá con el paro general convocado por la CGT, lo que añade presión al oficialismo en su intento por alcanzar el quórum necesario para avanzar con la reforma. La convocatoria se produce además en el marco del calendario legislativo previo a la apertura de sesiones ordinarias que encabezará el presidente Javier Milei el próximo 1° de marzo.
Con el dictamen de mayoría ya firmado y modificaciones introducidas para sumar apoyos, el debate en Diputados se perfila como una instancia decisiva para el futuro de la reforma laboral, en medio de un escenario de fuerte polarización política y social.


