Aunque los principales destinos del país registraron niveles de ocupación de hasta el 89%, el sector advierte que la rentabilidad está asfixiada. La quita de subsidios en servicios públicos, que disparó los costos hasta un 900%, convive con una presión impositiva que impide competir con el exterior.
El fin de semana largo que todavía transitamos está dejando un sabor agridulce en el sector turístico argentino. Si bien el flujo de viajeros fue positivo en puntos estratégicos, la industria advierte que los números de ocupación esconden una realidad compleja: un modelo de negocios que trabaja “al borde del piso” de precios para sostener la demanda.
Así lo explicó, entrevistado al aire de LA CIELO, Aldo Elías, Vicepresidente de la Asociación de Hoteleros y Turismo. El empresario señaló que, a pesar de la cercanía con Semana Santa, los destinos tradicionales mostraron buenos números: “Terminó acomodándose bastante bien el porcentaje de ocupación en la mayoría de los destinos importantes”, detalló.
Los casos más relevantes son Calafate (89%), Ushuaia (83%) y la zona de Bariloche y San Martín de los Andes (81%). Sin embargo, aclaró que el calendario fue inusual: “Teniendo Semana Santa con apenas 8 días de diferencia, este fin de semana terminó quedando medio raro”.
Para sostener este nivel de actividad, el sector debió sacrificar márgenes: “En tema de precios se han mantenido los valores, priorizando tener movimiento y ocupación antes que buscar un mejor resultado”. Elías explicó que la hotelería hoy trabaja con valores límite: “Se está cerca de los pisos para ser atractivos… esta actividad no puede stockear su producción y funciona en base a la demanda”.
La trampa de los servicios: “Estamos pagando dos veces”
El punto más crítico de la explicación de Elías reside en el costo de los servicios públicos, que han sufrido aumentos exponenciales. “En el caso de la hotelería, hoy pagás entre un 800% y un 900% más de servicios de los que pagabas antes”, señaló.
Si bien el dirigente no cuestionó la quita de subsidios en sí, denunció lo que considera una injusticia tributaria:
“Se eliminaron los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, pero no se eliminaron los impuestos que se crearon para poder otorgarlos. Si eliminaste esos subsidios, eliminá los impuestos… si no, estamos pagando dos veces”.
Bajo esta lógica, Elías fue punzante respecto a las cuentas públicas: “El usuario paga la eliminación de los subsidios y sigue pagando los impuestos que el gobierno creó para atender esos subsidios. El gobierno está de maravillas; así es fácil que te dé superávit fiscal”.
El reclamo de una reforma “violenta” para competir con Brasil
Para el vicepresidente de la Cámara, la comparación con destinos internacionales como Brasil es hoy una batalla perdida debido a la carga fiscal argentina. “No es posible competir con los destinos del exterior con la presión impositiva que tiene la Argentina. En este escenario, se hace completamente difícil ser competitivos en una comparación que hoy internet te da en un segundo y medio”.
Ante esto, Elías propone una medida drástica: “El gobierno tiene la necesidad de generar una reforma impositiva violenta. No estamos hablando de bajarle dos puntos al IVA, estamos hablando de bajar la presión impositiva a un 50%. Hay que pensar en grande”.
Según su visión, el sistema actual es insostenible: “Hoy, 4 de cada 10 argentinos pagan impuestos. Si bajás los impuestos a la mitad para que, controlando, 8 de cada 10 paguen, mantenés la misma recaudación impositiva”. Mientras esta reforma no llegue, Elías advierte que se hará “muy difícil mantener las empresas abiertas operando en las condiciones en las cuales se está trabajando”.


