A 4 meses del anuncio, el gobierno nacional de Javier Milei pretende activar el debate por la nueva ley de salud mental. El Ministerio que conduce Mario Lugones se puso al frente de la iniciativa y es quien debe llegar a acuerdos con las provincias para llevar al Congreso una reforma consensuada. La estrategia elegida ya genera suspicacias en la provincia de Buenos Aires.
Quien tomó la posta fue Patricia Bullrich, senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza. La dirigente oficialista hizo dos rondas de reuniones a través de videoconferencias con los ministros de Salud de las provincias. A Nicolás Kreplak, el bonaerense, le tocó el horario vespertino.
Tras el encuentro, el gobierno de la Provincia salió a exigir un debate presencial y federal sobre la reforma de la Ley de Salud Mental. “No se puede buscar legitimar una reforma sin consenso dividiendo a las provincias en grupos. Necesitamos sentarnos todos en una misma mesa, conocer las diferentes posiciones y discutir seriamente qué sistema de salud mental queremos para nuestro país”, argumentaron.
Más allá de eso, la cartera sanitaria bonaerense marcó sus “profundas diferencias” con varios aspectos del proyecto de ley aunque se mostró dispuesta a “discutir las modificaciones necesarias para mejorar el funcionamiento del sistema”. “Una transformación de esta magnitud debe construirse con evidencia sanitaria, participación de las jurisdicciones y consensos amplios”, marcaron.
En su paso por INFOCIELO PLAY, el ministro Kreplak habló de una “epidemia de salud mental” que se viene registrando en los últimos 5 años. Según el funcionario de Kicillof, las internaciones por estas causa aumentaron un 77% y las consultas ambulatorias un 135%. “El suicidio es hoy la primera causa de muerte en los jóvenes, por encima de la suma de homicidios y accidentes de tránsito”, advirtió.
A diferencia de lo que está haciendo Bullrich, el ministro de Salud bonaerense convocó a autoridades sanitarias de 18 provincias para discutir este tema. La ruenión fue en abril de este, durante el Consejo de Salud Provincial (CoSaPro), y terminó con un comunicado conjunto expresando una “profunda preocupación”.


