Las selecciones de Argentina e Inglaterra se enfrentaron este miércoles en el estadio de Atlanta con arbitraje del estadounidense Ismail Elfath en la segunda semifinal del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026 con el anhelo en común de avanzar a la definición vs. España, objetivo que logró la albiceleste con un heróico triunfo 2 a 1.

  • El combinado inglés empezó arriba en el marcador con gol de Anthony Gordon. Sin embargo, el combinado nacional lo revirtió a poco del final con un remate de media distancia de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez.

Las selecciones de Argentina e Inglaterra se enfrentaron este miércoles en el estadio de Atlanta con arbitraje del estadounidense Ismail Elfath en la segunda semifinal del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026 con el anhelo en común de avanzar a la definición vs. España, objetivo que logró la albiceleste con un heróico triunfo 2 a 1.

  • El combinado inglés empezó arriba en el marcador con gol de Anthony Gordon. Sin embargo, el combinado nacional lo revirtió a poco del final con un remate de media distancia de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez.

Después del cooling break, Bellingham fabricó un tiro libre para su equipo, la pelota fue al área, la cabeceó John Stones y se fue al lado del palo de Emiliano Martínez. Si bien no fue una jugada de peligro, fue un aviso porque la diferencia de estatura entre los dos equipos era muy amplia a favor de los británicos.

Pero la siguiente, sí fue riesgosa para el conjunto de Scaloni. Nahuel Molina le hizo una infracción innecesaria a Bellingham desde atrás y el envío de Reece James al área lo despejó con los puños ‘Dibu’ Martínez. La albiceleste pudo rechazar la pelota en una segunda instancia y Messi encabezó un contraataque en el que lo tumbaron entre tres rivales. Y se armó otra escaramuza.

De este tiro libre que Messi jugó corto con Nicolás Tagliafico, nació la jugada de mayor peligro. Primero fue el ‘10′ el que remató desde frente al arco y el balón rebotó en un rival. La pelota le quedó a Enzo Fernández, que probó desde afuera y esta vez el disparo se fue cerca del travesaño del arco defendido por Jordan Pickford.

El primer tiempo se fue con dos posesiones largas, una para cada equipo. Las defensas de ambos prevalecieron sobre las ofensivas en unos primeros 45 minutos que se jugaron al límite y ejemplo de ello son las 19 faltas que se cometieron, 12 del lado argentino y siete inglesas.

El complemento empezó como el primer tiempo, con los dos midiéndose. Pero la Argentina tuvo una ocasión clara para abrir el marcador en los pies de Julián Alvarez. Simeone le bajó a Julián con la cabeza un envío frontal de ‘Dibu’ Martínez y el delantero de Atlético de Madrid se fabricó un derechao que tapó Pickford. En el rebote, volvió a disparar y el balón salió al córner.

A partir de entonces el juego se abrió porque hubo más espacios para atacar. Cristian Romero jugó con fuego en el fondo, pero salió entre dos rivales de forma magistral. Tras un remate muy desviado de Paredes, Inglaterra repuso del fondo y construyó su gol por la derecha. Tagliafico rechazó corto un pelotazo de Harry Kane, Declan Rice la abrió a la derecha para Morgan Rogers y este envió un centro a media altura que cruzó toda el área y Gordon, tras ganarle la espalda a Molina, empujó el balón al arco.

La respuesta albiceleste al cimbronazo fue con una gran jugada de Enzo Fernández, quien habilitó a Simeone y este corrió hacia el arco con el balón. Sin embargo, antes de definir Djed Spence lo cerró de gran forma.

La Argentina se llevó puesto a su rival, lo arrinconó contra su arco a puro pase, pero no pudo igualar rápido. Fueron 10 minutos con los ingleses abroquelados contra Pickford, con Messi siendo la principal arma para encontrar un pase filtrado y, porque no, una devolución para el remate. La primera decisión del entrenador Scaloni fue reemplazar a Paredes por Nicolás González y este tuvo la igualdad en su cabeza. El jugador de Atlético de Madrid remató un gran centro desde la derecha de Messi y el arquero británico respondió de forma soberbia. El cooling break no modificó la tónica del juego y, otra vez de cabeza, la albiceleste tuvo el empate. Fueron tres testazos, dos de Alexis Mac Allister. El primero tras un centro perfecto de Rodrigo De Paul y el remate dio en el palo. El siguiente, en tanto, lo contuvo un, hasta ahí, infranqueable Pickford. En el último, Messi cruzó la pelota para González y el remate del volante atravesó todo el ancho del arco y se fue.

Scaloni mandó toda la carne al asador entendiendo que su equipo se estaba imponiendo en el juego aéreo en el área rival. Lautaro Martínez entró por Tagliafico y ‘Cuti’ Romero se fue de ‘9′. Pero Enzo tenía otros planes: probó desde afuera y exigió a Pickford. Argentina jugó corto el tiro de esquina, Messi se la dio otra vez a Fernández y este volvió a rematar desde afuera del área. El disparo, quirúrgico y con el pie derecho abierto, se metió al lado de palo derecho de Pickford y la albiceleste se desahogó con un tanto que merecía desde hace rato.

Y la Argentina fue con todo. Tenía un equipo para atacar y su rival, para defender. Arrinconó a Inglaterra, con fútbol y garra. Mac Allister probó con la misma fórmula que Enzo y su remate dio en el palo. En el rebote, Messi mandó con su pierna derecha un centro al área y lo cabeceó Lautaro Martínez en el segundo palo, entre dos gigantes rivales. Fue el 2 a 1 y estalló el estadio de Atlanta, estalló el país.

Los últimos minutos fueron, lógicamente, con dominió inglés. Dominio de la pelota y un sinfín de envíos al área. Romero y Otamendi despejaron todo ante los gigantes ingleses y ‘Dibu’ Martínez mostró solvencia para salir. La Argentina, se podría decir, no sufrió porque su rival no tuvo ninguna ocasión clara para igualar. Messi se guardó la pelota en un par de ocasiones y, así, transcurrieron eternos segundos finales hasta que el juez pitó el final y afloraron, además de la euforia, la emoción de un triunfo que ya pasó a la historia.

El combinado nacional argentino enfrentará en la final a la Furia Roja el próximo domingo 19 de julio mientras que Inglaterra tendrá que enfrentarse con Francia un día antes por el tercer puesto.

El equipo de Luis De la Fuente le dio una paliza táctica a su rival y lo neutralizó al máximo. No obstante, en un juego sin demasiadas jugadas de peligro, abrió el marcador con un penal de Mikel Oyarzábal. La infracción derivó de una jugada en la que Lucas Digne controló mal el balón adentro del área y cuando se prestó a rechazarlo, Lamine Yamal se lo robó y este le propinó una patada burda. En el complemento, Pedro Porro quedó mano a mano con el arquero Mike Maignan tras una gran pared con Dani Olmo y estableció el resultado definitivo en un juego en el que nunca puso en peligro su triunfo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *